jueves, 2 de marzo de 2017

TALLERES SOBRE EL TDAH



A continuación, presentamos las asociaciones a nivel estatal así como programas y talleres actuales para trabajar con familias y niños y niñas con TDAH.

Andalucía 
  • ACODAH (Córdoba): II Festival de Bailes de Salón en Beneficio de ACODAH. 
  • ASPATI (Sevilla)
  • Aire Libre (Huelva): IX Semana Europea de Sensibilización del TDAH
  • AFHIP (Cádiz)
  • AMPACHICO (Granada): Programa de intervención psicoterapéutica para menores con TDAH.
  • Athiende (Almería): I jornadas interdisciplinares del TDAH.
  • AJADAH (Jaén): Charla Medidas Educativas en niños con TDAH.
Murcia 
  • FEEADAH.
Comunidad Valenciana 
  • ADA (Alicante): Curso de atención a víctimas del acoso escolar.
  • APNADAH (Valencia): Charla Dr. Pedro Barberó Aguirre.
  • APADAHCAS (Castellón): V Jornadas formativas sobre el Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDA-H).
Cataluña 
  • ADANA (Barcelona): V Simposio de Actualización sobre el TDAH. 
  • AFAFDA (Lleida).
Aragón 
  • AATEDA.
Castilla-La Mancha 
  • APANDAH (Albacete).
  • AMHIDA (Ciudad Real).
Castilla León 
  • ALENHI (León): Taller de Mejora de Habilidades Sociales e Inteligencia Emocional.
  • AZADAHI (Zamora). 
  • AVATDAH (Valladolid): 10º encuentro de educadores. 
  • ASANHI (Salamanca): Taller de ajedrez.
Madrid 
  • Asociación de Afectados por el TDAH (Madrid): Campamento Urbano.
Extremadura 
  • ANDAH (Cáceres): Seminario: La realidad del TDAH.
  • FEAFES (Mérida).
País Vasco 
  • ANDAHI (Vitoria): Escuela para padres.
Cantabria 
  • ACANPADAH (Cantabria): El Tsunami – El TDAH en la adolescencia (J. R. Gamo).
Asturias 
  • ANHIPA (Asturias): Actividad de Ocio Compartido: Jornada de Puertas abiertas Crus Roja Avilés.

ORIENTACIONES A LA FAMILIA



"MAMÁ, PAPÁ, LEE MUY ATENTO"




1.  Evitar la culpa: no sentirse culpable y anclarse en ese sentimiento negativo por tener un hijo/a con TDAH, sino intentar sustituir ese sentimiento por una conciencia de responsabilidad, por un “mirar hacia delante”, con el objetivo de ayudar a su hijo/a y ser mejor cada día: mejor persona, mejor padre, mejor compañero.

2.  Pensamiento positivo: es importante conceder a los niños hiperactivos la posibilidad de volver a empezar cada día. Arrastrar sanciones, enfados, por cuestiones menores (orden, puntualidad, distracciones, etc.) imposibilita tener el adecuado tono emocional para ayudar. El niño hiperactivo no modula su conducta por consecuencias a largo plazo, sino a corto. Las madres y padres también pueden mirar hacia sí mismos, hacer autocrítica, modificar estilos de educar y adaptarse a las necesidades de su hijo para cada día hacerlo mejor.

3.  Favorecer el desarrollo individual: estos niños/as no son adaptables a cualquier circunstancia, probablemente no se sentirán bien llevando una vida contemplativa, muy sedentaria o pasiva. Hay que permitirles crecer por el camino que les corresponde, avanzar, ser ellos mismos. La capacidad para sentirse bien dependerá más de su equilibrio personal, de la posibilidad de desarrollar sus potenciales, de regular/controlar sus emociones y comportamiento y de relacionarse con los demás positivamente. El niño podrá desarrollarse y afrontar mejor sus dificultades si siente el amor incondicional de sus padres, si se siente querido y entendido en todo momento.

4.  Entender lo que le pasa al niño: el niño/a con TDAH no se comporta voluntariamente de forma inadaptada, sino a consecuencia de ciertas características del trastorno que le acompaña. Sin embargo, a pesar de la hiperactividad, el cuerpo, y en concreto el sistema nervioso, son tremendamente plásticos, mucho más de lo que nos imaginamos, y si a esa plasticidad le sumamos el efecto de la personalidad, hay mucho que se puede hacer para favorecer el desarrollo de las personas con TDAH y conseguir que logren disimular estos defectos y puedan explotar otros rasgos positivos de su personalidad.

5.  Pedir ayuda: es recomendable comentarlo con otros padres, e incluso con hermanos mayores, pareja o cuidadores que pasen mucho tiempo con el niño/a con TDAH; hablar con el profesor o tutor del colegio; o visitar al pediatra para conocer su opinión y su valoración del caso; acceder a recursos específicos a niveles social, educativo, familiar e incluso sanitario a través de asociaciones reguladas de ayuda; seguir las indicaciones del especialista en cuanto a tratamientos y recursos, entre otras cosas.

6.  Buscar apoyo del colegio: es recomendable hacer partícipes del plan de tratamiento a los responsables de la educación del niño en el colegio. Allí se puede hacer mucho, dado el tiempo que los niños pasan en el centro y la importancia que la forma en que se desenvuelven en este entorno va a tener en su habilidad para relacionarse, en su autoestima, en su capacidad de superación, en su motivación, etc.

7.  Favorecer la comunicación entre los adultos implicados en el cuidado del niño (especialista-padres-colegio): el trabajo multidisciplinar es crítico para ayudar al niño/a. Pediatras, médicos de familia, psiquiatras, psicólogos, terapeutas, profesores, monitores, cuidadores, asistentes, etc. deben ponerse en contacto y abrir diferentes vías de comunicación para llevar a cabo actuaciones conjuntas y coordinadas.

miércoles, 1 de marzo de 2017

TRATAMIENTO



"Si quieres ayudarme, entiende lo que necesito"

El tratamiento del TDAH debería ser multimodal e individualizado, teniendo en cuenta al paciente y a su familia. El objetivo del tratamiento multimodal es disminuir los síntomas al mismo tiempo que se reducen las complicaciones derivadas del trastorno y el impacto negativo que puede tener en la vida de los pacientes y de su entorno.

El tratamiento multimodal del TDAH implica tres acercamientos:
  • Tratamiento farmacológico.
  • Tratamiento cognitivo-conductual.
  • Tratamiento psicoeducativo (padres y profesores).
De ahí que el tratamiento multimodal también se conoce como tratamiento combinado, ya que requiere varios enfoques y la implicación de diferentes profesionales.

Según los resultados de los estudios realizados, el tratamiento farmacológico sería el método más efectivo para reducir los síntomas nucleares del TDAH (déficit de atención, hiperactividad e impulsividad), y el tratamiento psicológico (conductual y psicoeducativo) ayudaría fundamentalmente a la mejoría de las funciones ejecutivas (habilidades cognitivas como empezar tareas, organizarse, planificar cosas…). Y es que se ha demostrado que educar al paciente y a la familia sobre el trastorno, adaptar el entorno a las necesidades de cada persona y mejorar las habilidades de abordaje de los pacientes, padres y educadores, pueden ayudar a obtener buenos resultados en el tratamiento del TDAH, cuando se combina con una intervención farmacológica.

Como ya hemos señalado, el tratamiento del TDAH debe ser individualizado. ¿Qué significa esto? Que el tratamiento no es estándar para todos los pacientes. Sino que se debe adaptar a las necesidades de cada uno de ellos. Se debe valorar la intensidad de los síntomas del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, su contexto familiar y social y/o si existen otros trastornos psiquiátricos comórbidos asociados.

Por ejemplo, según lo estipulado en la Guía de Práctica Clínica sobre el TDAH en Niños y Adolescentes:

A) Se recomienda la terapia cognitivo-conductual como tratamiento inicial en los siguientes casos:
  • Los síntomas del TDAH son leves.
  • El TDAH tiene un impacto mínimo en la vida del niño.
  • Existe discrepancia en la frecuencia e intensidad de los síntomas entre los padres, o entre los padres y profesores.
  • El diagnóstico del TDAH es incierto.
  • Los padres no están de acuerdo con el tratamiento farmacológico.
B) Insiste en la importancia de la individualización en el tratamiento psicoeducativo en los casos de TDAH con repercusión en el ámbito escolar. Centrado en la enseñanza de habilidades y competencias académicas, que tengan en cuenta al alumno, sus puntos fuertes y sus puntos a mejorar.

C) En cuanto a las recomendaciones relacionadas con el tratamiento farmacológico, la Guía de Práctica Clínica indica en primer lugar que debe ser un profesional médico adecuadamente cualificado y experto en TDAH quien plantee el tratamiento, y en segundo lugar que se tenga en cuenta la edad del paciente, la gravedad de los síntomas, la repercusión funcional de estos y las características y preferencias de la familia.